El cuarteto de Morera, lo mejor de la segunda noche.

CARNAVAL DE CÁDIZ

Carnaval de Cádiz: Una sesión con A mayúscula

El cuarteto de Morera regresa con éxito y Cheza crece con su comparsa junto a Zampaña en una noche muy compensada

Por  7:40 h.

No cantaba la comparsa de Martínez Ares ni la de Juan Carlos Aragón; tampoco las chirigotas de Selu y Vera Luque. Faltaba una de esas agrupaciones de campanillas, de las que arrastran su legión de seguidores y venden entradas por sí solas. Pero será difícil encontrar una noche tan equilibrada, en la que casi todas (CASI) mantenían un nivel aceptable con los picos esperados del cuarteto de Morera y la comparsa de Cheza y Zampaña. Y viviendo de un inicio desalentador, este miércoles deparaba una sesión con A mayúscula, A de apto.

 

Además, sería una noche de superación. El Carnaval de Cádiz agradece la irrupción de una chirigota desenfadada que crece y a su canalla sentido del humor le suma afinación y gusto. ‘Donde meto el elefante en un piso de estudiantes’ aspira a repetir en cuartos, como el año anterior, apoyándose en un pasodoble sencillo, que suena añejo, y en la buena elección de los temas. Paso adelante con respecto al ‘Gora ke hay, partido independentista de Kai’.

 

‘Este gitano está majara’ fusiona a las dos comparsas señeras de El Puerto, aunque el sello gitano impera sobre el majariego. De ello tiene gran parte de culpa Josele de los Ríos ‘El Sopa’, que en su unión con Raúl Villanueva ha podido formar quizás el mejor grupo de este año en El Puerto.

 

Entonces aparecían las risas, surgían a borbotones, con el cuarteto de Manolo Morera e Iván Romero. La espera ha merecido la pena. Regresan estos auténticos maestros de la escena, con Carlos Meni estelar en su papel de Murdock gaditano. ‘El equipo A minúscula (Comando Caleti)’ le sienta como un guante a este tipo de cuarteto, donde prima la interpretación.

 

Un buen amigo del cuarteto, Enrique Parodi, mantenía su nivel con ‘Los noctámbulos’. La comparsa de Algeciras suena sin estridencias, bien afinado. Pueden ser un excelente espejo para los chirigoteros de Burgos, a los que les queda un largo aprendizaje. Una larga sesión de coplas para empezar a coger el tono, pues fue la única que desentonó, y no comenzar la casa por los cimientos. ‘Los no aptos’ tienen una excelente ventaja: muchas horas de vuelta en autobús para reflexionar. Ánimo.

 

Un matrimonio que se consolida y puede forjar una relación duradera es el que forman Cheza y Zampaña. Con ‘Los depredadores’ daban ese pasito suficiente y necesario para acceder a semifinales y con ‘El rincón del duende’ se superan. Rescatan un concepto, una idea con un sabor muy gaditano, con mayor colorido, y el grupo no pierde fuelle pese a las ausencias y de la mano del Nene responde a una magnífica selección de piezas flamencos en el popurrí.

 

Lástima que el final desluciera un tanto este segundo día de preliminares. La sevillana Alcalá de Guadaira ha traído buenas chirigotas pero entre ellas no están ‘Los que van a su bola’. Músicas interesantes, distintas, en el pasodoble, pero faltos de ‘ange’ en general. Para pasar desapercibido, que viendo lo ocurrido media hora antes, tampoco es tan mala noticia. ¿Que no?

 

PD: En el estreno de la nueva puntuación se producían las dos primeras penalizaciones por excederse en el tiempo, tanto al cuarteto de Morera como a la chirigota de Burgos. Simplemente un aviso, sin consecuencias, y es que este año no hay puntuación en preliminares y por tanto no se arrastra. Una de ellas pasará y otra se quedará en casa. Adivinen cuales.