VALORACIÓN DE LA LUZ DE CÁDIZ EN SEMIFINALES: ¿QUIÉN SABE?
La comparsa de Remolino ponía el broche a la segunda sesión de semifinales del COAC. La Luz de Cádiz llegaba a la sombra de la actuación en la misma sesión de uno de los favoritos. Pero la guerra de esta comparsa es otra y su autor siempre sabe usar bien sus cartas para entrar en la pelea por algunos de los puestos de la finalísima.
Al divorcio de unos padres fue el primero de los pasodobles. Relata el autor la buena relación de ambos por el bien de sus hijos. Bonito y emocionante el primero. Pero no llega a mucho más. En el segundo ellos hacen un recorrido por los cambios de un Concurso que ya no es el mismo. Ellos hablan de las lecciones de los medios, de los repertorios prostituidos y guardan la esperanza en los niños. Es ahí donde reside la verdadera pureza del Carnaval. Ellos abogan porque no se pierda eso. Mejor el segundo pasodoble.
En el primer cuplé hablan de los iluminados que se intentaron llevar a pellizcos algunos ladrillos del Falla. No todos los pellizcos son malos, ellos prefieren darle pellizcos a otro tipo de piedra. Simpático el primero. A las películas de miedo el segundo. Regular. El popurrí es quizás la mejor parte del repertorio de estos comparsistas. Ellos han puesto la carne en el asador para intentar dar el paso que se les resistió con ‘los Campaneros’. No parecen que hayan dado el pase definitivo. Estarán a merced de lo que ofrezcan los competidores.
FOTOS: comparsa LA LUZ DE CÁDIZ