Interior del Teatro Falla
El Teatro Falla se llenará para ver esta función de viernes del COAC 2019.

Carnaval de Cádiz 2019

Abajo telón

Ya en el falla se respeta todo porque el respetable ni se respeta él ni mucho menos hace por respetar las tablas que pisaron Paco Alba, Villegas, Martín y tanto otros insignes copleros

Por  7:15 h.

Tengo entendido que las preliminares, donde mejor se han visto han sido en Youtube, donde cada uno criba lo que tiene que cribar. Lógico. Vaya aquí mi reverencia a todos los compañeros que se han tenido que tragar de ‘pé a pá’ tanto tostón y mi incredulidad hacia aquellos que las siguen viendo por amor al arte. Cada uno es libre de perder el tiempo como quiera. Yo, por ejemplo, acabo de tragarme una serie de cuatro temporadas tan compleja y densa para mi cabecita sin enterarme de absolutamente nada solo por hacerme el interesante. Por tanto, no seré yo quien dé lecciones de dónde invertir el tiempo libre.

 

El caso es que no termino de creerme que aún haya gente que se trague esta fase de un concurso caduco, ‘bienqueda’, políticamente correcto, aburrido e hipócrita donde los haya. Aburre tela el COAC desde que la sociedad se autocensura en aras del buenismo más dañino y cobarde que pueda usted echarse a la cara. Y eso, en Carnaval, ya es el no va más del autoengaño y el absurdo más hilarante.

 

Me dice un gran amigo mío, de esos con los que conocí las verdaderas entrañas de cuando el concurso era el Concurso, que el COAC este de ‘Walt Disney’, no por las letras, que siguen siendo groseras donde las haya, se lo han cargado los propios carnavaleros desde que Cádiz le ha entregado el Patronato. Porque todo este rollo de que las sesiones acaben a las once, doce de la noche, o que haya solo seis o siete agrupaciones se hace solo con el fin de que el cabeza de serie cante a una hora decente para luego no quejarse de que no haber pasado de ronda a cuenta de que el teatro estaba vacío y demás pataletas.

 

¿Acaso es decente que una sesión comience a las ocho de la noche? ¿Qué pasa, que una cajera de supermecado o un abogado con despacho no tiene derecho a llegar a verla desde el principio? Se están cargando al aficionado de Cádiz mientras el teatro se llena de gente de fuera que aplaude lo que le echen. Y vaya lo que le echan…

 

Eso por no hablar, de desagradecidos está lleno el mundo, de la cacicada de hacerle entrar por el aro a Canal Sur, que también ya le vale bajarse los pantalones de tal manera, con el temita de la cantera, que no vea la que están dando con la cantera, io… Es como si a un abonado del Cádiz CF le dicen que o se traga el B dos horas antes o ve al primer equipo desde la tele… De chiste. Y sin gracia. Pero volvamos al público del Teatro, bueno, mejor dicho, del teatro. Así, en baja. Porque aquí está la madre del cordero. Ya en el falla se respeta todo porque el respetable ni se respeta él ni mucho menos hace por respetar las tablas que pisaron Paco Alba, Villegas, Martín y tanto otros insignes copleros. Los aficionados de los 90 y primeros de los 2000 vemos alucinados como cualquier agrupación de medio pelo tiene los santos cojones de colarse en el Falla con un repertorio que no te lo dejarían cantar ni en un ensayo general de esos que ya han pasado a mejor vida. Esas agrupaciones, por llamarlas de algún modo, saben a conciencia que van a poder vacilar de haber pisado las tablas del Falla a costa de saber de antemano que se van a encontrar con un patio de butacas de gente de fuera y con fotito en Instagram, que no entiende y al que incluso le robarán alguna sonrisa o aplauso con el bastinazo de turno que suelten sin ‘age’ alguno.

 

La diferencia con otros años es bien clara y motivaba que esa falta de respeto al Teatro no se diese con la facilidad que ocurre ahora. Porque si ahora sigue habiendo poca vergüenza sobre las tablas, más aún la había antes en el público de un Falla que defendía a muerte, cachondeándose y haciendo escarnio de la agrupación de marras hasta que le cayera el telón, la historia de un teatro que va camino de mudarse a la calle, donde desde hace tiempo reina el verdadero espíritu de Don Carnal.