Los morosos

Por  1:00 h.
Fecha y hora estimada de la actuación Domingo, 03 de Febrero del 2019, a las 23:30
Autor Letra Francisco Javier Macías
Autor Música Manuel Benítez Molina
Localidad Chiclana (Cádiz)
Agrupación año anterior Los sirenitas

ACTUACIÓN EN PRELIMINARES DE LA CHIRIGOTA LOS MOROSOS VALORACIÓN: MUY BUENA

Como los golpes del bombo que marca el camino de estos chiclaneros. Así de fuerte sonó el golpetazo asestado al Concurso por la chirigota de ‘Los Molinas’. No había débito pendiente, pero por si las moscas, estos morosos dejaban a Cádiz pagada de por vida.

 

‘Los morosos’ tiraban el Teatro abajo cambiando las formas. Los que fueron Los Serenos se serenaban tres años después para traer una agrupación desenfadada, de vello y de risa. Desde la presentación ya se advertía que estábamos ante una historia diferente. Más golpes de humor. Esta vez, se camuflaban en el decorado para convertirse en camaleón. Hasta los recursos de la escena utilizan. No se les escapaba una. Y además, sin que sirva de precedente, no se iban con “un Cádiz te quiero” como acostumbran.

 

SÚBANSE AL PASODOBLE

Eso estaba reservado para una parte mágica. El pasodoble de este año del Molina es una montaña rusa. Viene, se va, se para, acelera, cae en picado y te llega al alma. El primero para cantarle a Cádiz. En el segundo parece que cuentan la rutina de su hijo en su camino al cole, pero era la historia de un obrero. “Vuelve al trabajo como un niño chico“, finalizan. Buena letra esta segunda. Eclipsada, como la primera, por un pieza musical enorme.

 

En el primer cuplé cuentan como se van de marcha con su amigo de Cofidis, con el que ya han cogido bastante confianza. Su mujer, al verlos llegar a casa bastante perjudicados, los recibe con un babuchazo. “Te dije que cobraría”, le dice al cobrador. El segundo a las relaciones libertinas o liberales con final verderón. Buena tanda, aunque un poco por debajo de lo ofrecido antes.

 

El popurrí cierra una noche redonda y resuelve lo que muchos veían venir desde que se abría el telón. ‘Los Molinas’ traían su mejor chirigota. Con muchos golpes durante todo la actuación. Dejan hasta un testamento y le piden al niño que no coja por el Covirán de la calle Botica que allí deben dinero. Así hasta el final. Cuartetas frescas y contundentes. Lo peor, una cuarteta donde hacían bailar al respetable. Para el recuerdo, la parte de ‘El Perro Andalú’. Hasta el forillo deben. Enorme. Vienen mejor que nunca.