Carnaval

Unidad total contra el botellón del condón

Ayuntamiento, carnavaleros y sector hostelero defienden la necesidad de respetar el Carnaval en la calle

Por  21:18 h.
Unidad total contra el botellón del condón

Un año más vuelve a surgir la polémica en torno a las ofertas de viaje para el Carnaval de Cádiz. Empresas andaluzas insisten en apostar por visitas relámpago a la capital con el alcohol y los preservativos como grandes reclamos. El desenfreno en todos los sentidos es la propuesta decidida de estos organizadores a los que poco o nada parece importarles la fiesta y el Carnaval en la calle del que la gran mayoría pretende disfrutar durante esos días.

Por unos 18 euros el interesado en este tipo de ofertas tiene asegurados el viaje de ida y vuelta, un desayuno, hamburguesa y bebidas. Y por supuesto el alcohol y preservativos. No es la primera vez que sucede esto y que se vuelve a generar una imagen desacertada de lo que es el Carnaval de Cádiz. En los últimos tiempos muchos han luchado por eliminar la creencia cada vez más instaurada de que el Carnaval es un botellón. En contra de este tipo de iniciativas están los propios gaditanos para quienes la fiesta en la calle tiene un enorme valor. Así lo entienden tanto desde el Ayuntamiento como desde el sector hostelero e incluso los propios carnavaleros de la ciudad.

En este sentido el propio Ayuntamiento acaba de lanzar una campaña informativa en medios y redes sociales para reivindicar la copla y la diversión pausada como señas de identidad del Carnaval. El objetivo de esta iniciativa es hacer «frente a su concepción como pretexto para hacer un botellón y consumir una gran cantidad de bebidas alcohólicas» en la calle. El edil de Fiestas, Adrián Martínez de Pinillos, ha apuntado que «hay que profundizar en este lema. «El Carnaval es copla, hay que venir a Cádiz a disfrutar de lo aunténtico, del ingenio y que no se use la ciudad como un pretexto para venir y hacer un botellón o un macrobotellón. La gente puede venir y ser un gaditano más. Esta campaña es sobre todo de concienciación y pondremos en liza una serie de espacios para que la gente pueda disfrutar de manera sana del Carnaval».

La postura es unánime para hacer ver que la fiesta está más allá del siempre rechazado botellón. Salvador Fernández Miró es una de las voces autorizadas de lo que es el Carnaval en la calle. Asegura que lo más importante es educar. «Legalmente no puedes luchar. Lo que tienes que hacer es dar alternativas el botellón. También pienso que con esto hay que jugar al despiste. El botellón se forma cuando algo se institucionaliza. No hay que crear sitios donde estas invitando al botellon». Este reconocido autor de romanceros asegura que en el Carnaval «tienes que escuchar y prestar atención. A la gente hay que escucharla. Es como en San Fermín donde hay que tener mucho cuidado y tienes que aceptar unas normas y no armar jaleo, o en las fallas de Valencia, o en Semana Santa… pero en el Carnaval no porque somos muy libres». Fernández Miró también está de acuerdo con la campaña municipal. «El decálogo debe ser no solo para quien viene a escuchar sino también para los que vienen a cantar de fuera, el que pisa las tablas del falla y también pisa la calle y hay algunas que como son muy malas hacen mucho ruido para que la gente sepa que están allí y no respetan». En definitiva, Fernández Miró entiende que «si esto queremos que sea un carnaval de copla el silencio es el valor más importante y esa cultura es la que falta y la que hay que enseñarle a la gente».

Antonio De María, presidente de Horeca expone que «en estas reuniones masivas muchos no vienen ni al Carnaval. Vienen con motivo del Carnaval y es su forma de disfrutar. La intención del Ayuntamiento con su campaña es buena pero al final va intimamente ligado una cosa con otra». En cuanto a posibles soluciones De María insiste que «sería más bien una cuestión disuasoria. Tomar la medida para que no haya concentración pero eso es muy complicado».