Crónica

El humor se impone en la última noche de Cuartos

El coro de Luis Rivero sigue impresionando mientras que el cuarteto de los niños y las chirigotas viñeras se reivindican

Por  3:22 h.
El humor se impone en la última noche de Cuartos

 

Los Cuartos de Final concluyeron con una sesión irregular, con confirmaciones, decepciones y reivindicaciones. Los que confirmaron la buena sensación inicial fueron los dos coros de la noche. Primero ‘La Cazuela’ de Paco Martínez Mora se dejó la piel y la garganta con buenas letras y los sones más flamencos. Y con un estilo absolutamente contrapuesto, luego ‘La corte’ de Luis Rivero volvió a impresionar con su puesta en escena y su afinación. En letras mantuvieron el nivel y confirman sus credenciales a pelear por todo este año, que puede ser el suyo.

Las que se reivindicaron fueron las chirigotas clásicas, las que llevan por bandera el 3×4 y su barrio de La Viña. Primero fue Manolín Gálvez el que quemó sus cartuchos para no quedarse por el camino; y más tarde otro Manolo, Santander, disparó con su escopeta chirigotera para hacer reír al público paciente y entregado que tuvo que esperar hasta pasadas las tres de la mañana para escucharlos. Y sobre todo, la mayor reivindicación fue la de los niños del cuarteto ‘Este año salimos de milagro’. Esta vez acertaron de lleno con los personajes de la parodia y el tema libre, como siempre con una interpretación genial y además con la ganancia que supone para ellos la presencia sobre las tablas de Iván Romero, que a pesar de dosificarse en pequeñas píldoras marca la diferencia con cada palabra de su inolvidable Cristo Enrollao.

Las decepciones, si se pueden considerar como tales, llegaron con el resto de los grupos. Y no es que lo hicieran mal en general, pero no fueron capaces de sorprender. Dieron lo que pudieron y no fue suficiente para remontar el vuelo.

Todo esto sucedió en una noche que se alargó más de la cuenta y que tuvo como epílogo el fallo de un jurado que no siempre acierta, pero que es inapelable.