Comparsa El perro andalú de Martínez Ares en el COAC 2018 del Carnaval de Cádiz

El perro andalú

Por  7:45 h.
Autor Letra Antonio Martínez Ares
Autor Música Antonio Martínez Ares
Localidad Cádiz
Agrupación año anterior La eternidad
Fecha próxima actuación 18-01-2018 23:50:00

ACTUACIÓN EN LA FINAL DE LA COMPARSA EL PERRO ANDALUZ

 

Ladrando, enseñando los dientes y mordiendo hasta el último minuto. Como el año pasado La Eternidad, poniendo el broche de oro a un sensacional concurso de comparsas y a una Gran Final de pasodobles a porfía como no se recordaban, cerró cortinas El perro andalú cuando faltaba apenas un cuarto de hora para las ocho de la mañana.

 

No tuvo el primer pasodoble el efecto de otras letras presentadas anteriormente por Martínez Ares. La historia de un charnego, catalán hijo de andaluces que olvida sus raíces y reniega del sur a la vez que clama por la independencia de Cataluña no tuvo la potencia de otras reflexiones de mayor enjundia y menos populistas sobre el asunto del propio autor, como las vertidas en el pasodoble de Los cobardes sobre Cataluña de la final de 2016. En este extraño giro en su pensamiento, vino a exigir a un catalán, nacido catalán, por mucho que sus padres fueran andaluces, que luchara por la tierra de sus abuelos.

 

El segundo, fue el personalísimo homenaje de don Antonio a Paco Alba en el centenario de su nacimiento. Mientras los perros se estaban vistiendo, el Niño se escapa sin decir ni media y se acerca a la Caleta, donde hecho piedra descansa el marinero poeta. Y allí, frente a frente, le canta la coplilla primera que su padre le enseñó. Felicita al viejo coplero, se despide y vuelve donde la comparsa, que ya casi se va para el Falla. Mientras llegaban, mira al cielo y dice, henchido de orgullo, “mira, Paco de mi alma, cómo aullamos por ti”.

 

No se entendió la gracia del remate del primer cuplé, si es que siquiera pretendía tenerla. En el segundo, Carlitos Meni le devolvió el favor a don Antonio saliendo al final ataviado con el tipo de la comparsa. La letra del cuplé tenía su guasa, porque parecía en todo momento que estaban hablando de Ángel Subiela, con el que Martínez Ares quería por fin firmar la paz. Pero no, se referían al Trinchera, que incluso cantó con ellos el estribillo y apostilló: “Ahora es cuando ha sonado bien la comparsa de don Antonio”.

 

No pareció la comparsa de Martínez Ares dar el golpe de autoridad necesario en una Gran Final de un nivel altísimo en la modalidad, por lo que sus posibilidades de retornar a la senda del triunfo de 2016 quedaron francamente reducidas.

 

FOTOS: Comparsa El perro andalú en la Final del Falla. Carnaval de Cádiz 2018

 

ACTUACIÓN EN SEMIFINALES DE LA COMPARSA EL PERRO ANDALUZ

 

VALORACIÓN: A POR EL UNO 

 

Después del pequeño traspié de cuartos, la comparsa de Martínez Ares regresó a la prometedora senda emprendida en preliminares. Convencieron esta vez los dos pasodobles, repitiendo la misma fórmula pero invirtiendo el orden, el primero apelando a los sentimientos con una historia de corte dramático y el segundo moviendo conciencias con crítica de primer nivel.

 

LA FUERZA DEL MÁS DÉBIL

 

La primera letra, de una carga emocional insoportable, es la lección de vida de un niño ingresado en la unidad de oncología pediátrica de un hospital desde el que se ve el mar. Se despierta con alegría, le pide a su madre que abra la persiana, con su pañuelo pirata no se asusta de tener que tripular el cohete del TAC, solo es un poco de ruido. Solo quiere sus colores y su cuaderno para hacer un bonito dibujo. Recuerda las palabras de la niña que vive enfrente: “ríete siempre y así la sombra no vendrá”. Cuando el médico, desolado, le da a la madre las peores noticias posibles, ella le responde: “Usted no sabe cómo es mi niño, pinte colores bonitos, pinte como lo hace él”. La verdad es que es imposible mantener la compostura ante el mero recuerdo de la copla.

 

MARTILLAZO AL PODEROSO

 

Sin apenas tiempo para recobrar el aliento, endosaron un inapelable correctivo, sin necesidad de nombrarlo, a Felipe González, que metió en cal viva nuestras ilusiones, llegó con el puño en alto y engañó a un pueblo harto del franquismo. El sur, sangre de su sangre, se rindió a la doctrina de un camarada que se hoy se ríe de nuestra miseria desde el caribe fumándose un puro. Su doctrina creó escuela en la Junta de Andalucía, que lleva 40 años comprando votos con el subsidio del desempleo, y ahora la loba Susana disfrazada de cordero grita que vienen los radicales. El final, tan rotundo como el resto de la letra, no puede contener más rabia: “Ay, mi rosita obrera, ya no te llevo en el corazón, a la derecha te mueras, para pagar tu traición”.

 

El talón de Aquiles de la actuación fue de nuevo la tanda de cuplés, si bien el segundo puede ser de los más salvables de los seis que han traído hasta el momento. La anécdota de uno que va a hacerse un injerto capilar a Turquía y aprovecha para traerse una bellota de grifa, pasando el control fronterizo por los pelos, sacó algunas sonrisas. No así el primero, totalmente fallido, a la visita a un restaurante minimalista carísimo. Los fantasmas de cuartos amagaron con reaparecer en la interpretación, con algunas muestras de inseguridad que no fueron a más.

 

Tras las dudas de cuartos, con este tercer pase, los sabuesos de Martínez Ares parecen haber sacado los dientes en serio y estar dispuestos a luchar por la presa con quien se les ponga por delante.

 

FOTOS: Comparsa ‘El perro andalú’ en Semifinales del COAC 2018

 

Comparsa ‘El perro andalú’ en Semifinales.

 

ACTUACIÓN EN CUARTOS DE LA COMPARSA EL PERRO ANDALUZ

 

VALORACIÓN: A SEMIFINALES DEL TIRÓN 

Los sabuesos de Martínez Ares vienen que muerden, como cantan amenazantes en la presentación, un prodigio de pasión que quizá no sobresale tanto en el apartado musical como otras composiciones del autor.

 

En un grupo por lo general tan infalible, chirriaron un poco las leves muestras de inseguridad que aparecieron en la interpretación de los pasodobles. Embelesó la primera letra, una apasionada y argumentada defensa del habla andaluza que comenzó con la crítica a los que piden subtítulos y terminó sacando pecho del andaluz como garante de la supervivencia del español.

 

La segunda letra, tramposilla, con su giro final, dejó algo descolocado a gran parte del auditorio, que seguramente perdió el hilo en alguna parte de la historia. Y está la cosa como para pestañear durante un pasodoble de don Antonio. La premisa es la confesión de un hombre que ha encontrado un nuevo amor a una interlocutora que parece ser una pareja anterior, pero cuya verdadera identidad se desvela solo al final. Se trata de la Virgen María, y el hombre es un sacerdote, que lamenta que a la Iglesia no le duelan prendas en tapar a pederastas violadores y, sin embargo, muestre toda su dureza contra los curas que, como él, quieren casarse con una mujer con todas las de la ley.

 

ATENCIÓN, PELIGRO

 

Simpatiquísimo planteamiento para el primer cuplé, autocrítico, riéndose de sí mismo como solo saben hacer los sabios. “Ojú qué bajón, ya se han acabado los pasodobles y Don Antonio no está muy inspirado para los cuplés, se masca la tragedia”. Para intentar solventar la situación, llaman sin éxito a distintos autores de chirigota para que les echen un cable. Fatídicamente, el remate, para Puigdemont como comodín, dio la razón a los irónicos presagios del grupo y no cuajó en absoluto. Tampoco lo hizo el segundo, al cuñado que va a un programa de la tele para que le cambien el look. Ojo, porque la cosa está apretadísima en la modalidad y con este nivel de cuplés, en el momento que algo del resto del repertorio flaquee un poco (como ha sido el caso en la interpretacíón de los pasodobles y en la poco rotunda segunda letra), podrían caerse de la pelea por el primer premio.

 

FOTOS: Pase de Cuartos de El Perro Andalú

Pase de cuartos de El perro andalú.

Pase de cuartos de El perro andalú.

 

 

ACTUACIÓN EN PRELIMINARES DE LA COMPARSA EL PERRO ANDALUZ

 

VALORACIÓN: APTÍSIMO 

Rey de los bufones, holgazán, juerguista, sufridor, apaleado como un Ecce Homo, el perro andaluz acaba por rebelarse y morder la mano de su pretendido amo. Espectacular presentación defendida a dentelladas por un grupo insuperable.

 

La música, que en su primera parte se aleja del vanguardismo de las últimas producciones del autor, va tomando carácter entre originales ornamentos vocales y giros armónicos poco frecuentes. De cualquier manera, el pasodoble parece de inicio de más fácil asimilación que los dos anteriores. El andaluz y su trágico vínculo con la Semana Santa en una primera letra barroca,  oscura, con una sucesión de imágenes de inspiración cofrade tan fugaz que cuesta trabajo seguir. “Este misterio solo se siente cuando tu madre te pare andaluz, porque desde que nacemos vamos atados a una cruz”. Más accesible la segunda, en la que Martínez Ares anticipa ese momento inevitable en que sus creaciones no cautivarán al público y otros autores ocuparán su lugar. Se imagina como un viejito con su guitarra pidiendo ayuda para venir al teatro a ver desde bambalinas su última comparsa. Emotiva estampa con la que parece querer reafirmar lo que ya cantó con Los Cobardes: que mientras viva no volverá a abandonar el Falla.

 

HUMOR DE PRELIMINARES

De los cuplés, solo se puede rescatar el apartado musical e interpretativo. Las letras, completamente olvidables, para la participación de Teófila y Kichi en el programa Aventura en pelotas y Bertín Osborne, sirvieron como mera excusa para presentar el brillante estribillo, que aboga por colgar del balcón la blancayverde o el pendón de Cádiz “y al que no le guste que ladre”.

 

PROHIBIDO PESTAÑEAR

Popurrí completísimo que busca espolear conciencias con una tormenta continua de ideas  y cerrado magistralmente con una cuarteta en la que se despojan de todos los atributos simbólicos del tipo para, liberándose de los estereotipos impuestos desde fuera, mostrarse como las personas que verdaderamente son.

 

FOTOS: Comparsa El perro andalú de Martínez Ares en el COAC 2018

FOTOS: Sesión de maquillaje con Martínez Ares

 

Comparsa El perro andalú de Martínez Ares en el COAC 2018 del Carnaval de Cádiz