Actuación de la chirigota ¡Qué caló! Carnaval de Cádiz Canijo 2018
Actuación de la chirigota ¡Qué caló!

¡Qué caló!

Por  5:00 h.
Autor Letra Antonio Pedro Serrano
Autor Música Jesús Bienvenido
Localidad Cádiz
Agrupación año anterior No valemo un duro
Fecha próxima actuación 26-01-2018 23:35:00

ACTUACIÓN EN LA FINAL DE LA CHIRIGOTA ¡QUÉ CALÓ!

 

Se coló en la final, después de siete largos años de ausencia de la gran noche, la chirigota del Canijo, que no ganaba un premio desde aquel primero de Ricas y Maduras en 2011. Y lo hizo pese a no ser una de las mejores creaciones del autor, apeado otras veces de la lucha por los galardones con propuestas muchísimo más completas, lo que da cierta idea del nivel chirigotero del COAC 2018. Porque ¡Qué caló! no estaba de más en la Gran Final. Es, efectivamente, una de las cuatro mejores chirigotas del concurso.

 

Aunque quizá la fría respuesta del público en algunas de sus actuaciones les hubieran llevado a no creer en sus propias posibilidades. Porque los dos pasodobles que estrenaron parecieron cogerles a contrapié. El primero, un bonito piropo a Cádiz formulado a la manera de una pedida de mano gitana, no lució como debiera por los continuos fallos en la interpretación y los olvidos de parte del grupo.

 

Prometieron que el segundo, como el Canijo fue sustituido por otro componente, lo cantarían bien. Pero la promesa se quedó a medias porque abundaron también los nervios y los errores de un grupo inseguro con la letra. Una lástima, porque la copla en sí, un hermoso canto a la libertad de la mujer gitana, era otra maravilla.

 

En el primer cuplé, de nuevo con remate sobre caca, como el segundo de semifinales, en este caso caca luminosa después de comer las famosas tapas con luz natural de Aponiente. Lo que salió cuando les dio el apretón era el gusiluz de su niño chico. Mejor el segundo, sobre los idilios de una muchacha con varios repartidores de comida a domicilio. Al final, al del McDonalds, que en la cama es decepcionante, le pregunta si por un euro puede cambiarla a tamaño extragrande.

El público, muy cansado (rondaban las cinco de la mañana), apenas reaccionó ante el simpático popurrí. Los errores en la interpretación de los pasodobles podrían dar al traste con sus opciones de ganar un premio importante.

 

FOTOS: Chirigota ¡Qué caló! en la Final del Falla. Carnaval de Cádiz 2018

ACTUACIÓN EN SEMIFINALES DE LA CHIRIGOTA ¡QUÉ CALÓ!

 

La chirigota del Canijo, que en Cuartos dio un importante paso adelante respecto a su dubitativo estreno, no refrendó tales excelentes sensaciones con su tercera actuación que, salvo en contadas ocasiones, se encontró con una tibia respuesta del respetable.

 

Sorprendieron con un precioso homenaje al que fue su músico durante tantos años, don Tino Tovar Verdejo. El Canijo brindó por lo que hicieron juntos y aprovecho para poner a Tino en un compromiso reclamándolo como futuro pregonero. Aplaudidísima propuesta que fue recogida con entusiasmo por el público, que prorrumpió en cánticos de ¡Tino pregonero! ¡Tino pregonero! La segunda letra, a la Real Academia de la Lengua, que da a la palabra «gitano» entre sus acepciones la de «trapacero» (embustero), utilizó en su argumentación multitud de vocablos romanís adoptados por el español, para acabar sentenciando «tu definición de gitano no me define a mí, os define a ustedes».

 

No terminaron de convencer los cuplés. En el primero, flojo, compararon a Kin Jong Un y su botón nuclear con el botón del pantalón de Terelu Campos, que como le explote mata a la madre. Bastante mejor resultó el segundo, escatológico, en el que se introducen café en el recto para obrar mejor y con la cafeína están que no pueden cerrar ojo.

 

El concurso de la chirigota del Canijo ha resultado demasiado irregular como para soñar con pasar a la Gran Final. Aunque en este certamen tan loco que es capaz de dejar sexta clasificada a una chirigota de primer premio como ‘Mejó no salgo’, no sería descabellado pensar que El Canijo obtuviera premio con una de sus chirigotas menos redondas de los últimos años.

 

FOTOS: Chirigota Qué caló

ACTUACIÓN EN CUARTOS DE LA CHIRIGOTA ¡QUÉ CALÓ!

 

VALORACIÓN: A SEMIFINALES DEL TIRÓN 

 

Con mayor confianza y respaldo del público se presentó la chirigota del Canijo tras la gélida acogida de preliminares, consiguiendo revertir las extrañas sensaciones de su estreno con un pase bastante destacado.

 

El cambio de estilo de la chirigota no solo luce en el tipo sin foame, sino también en el desarrollo de los pasodobles. Se echan en falta esos símiles canijescos tan bien hilados que antaño eran su materia prima básica en la elaboración de las letras. Las de ¡Qué caló! conservan la sensiblidad que siempre caracteriza la producción del autor pero resultan mucho más directas y menos alusivas al tipo. En la primera, una madre se dirige a su hijo, que está durante toda la visita pendiente del móvil y le recuerda que algún día faltará y será él quien hablará solo. En la segunda, reivindican al Teatro Pemán, un viejecito muerto en vida que sueña aún con sus noches de gloria.

 

CALDEANDO EL AMBIENTE

 

Funcionó la tanda de cuplés. En el primero, por bailar por sevillanas Julián Muñoz está preso, que no baila bien pero tan poco era para eso. Como echa de menos cuando iba al Rocío, ahora puede seguir intentando saltar la reja. Mejor el segundo, a un camarero que les hace ojitos en el bar y les pone el café con un corazoncito de espuma. Ellos no pueden echarle aguardiente, no vaya a creerse el chaval que quieren un carajillo largo y caliente.

 

Tras el simpático popurrí, gran parte del público los despidió en pie, lo que parece más proporcionado a la calidad de la chirigota que la inexplicable indiferencia con que se les trató en preliminares. Deberían estar en la pelea por la final.

 

Fotos: Pase de Cuartos de la chirigota ¡Qué caló!

Actuación en Cuartos de la chirigota ¡Qué caló!

ACTUACIÓN EN PRELIMINARES DE LA CHIRIGOTA ¡QUÉ CALÓ!

 

VALORACIÓN: APTO 

Otra chirigota que cambia de estilo. Como ellos mismos cantan con guasa al comienzo de la actuación, reniegan de una vez de la gomaespuma y de los tipos de mil euros y este año la chirigota del Canijo viene sencillita, de patriarcas gitanos. Presentación movidita, con algunos golpes que no acaban de funcionar ante un público extrañamente distante.

 

El pasodoble, BIenvenido puro desde el primer compás, es una delicia, aunque quizá carece de ese puntito chirigotero que sabía darle Tino y que tan bien venía a las letras del Canijo. Piropo al Cádiz integrador para empezar. La raza es una mentira cuando el mar une las manos de los gaditanos.

El segundo es un bello homenaje a Manolo Cornejo, cuyo busto, en un hermoso gesto que podría haber pasado desapercibido, llevan tallado en sus bastones de mando. Pero van más allá del recuerdo para cantarle a los que quedaron aquí, a su chirigota, “los dioses de nuestra generación”, y animarlos a seguir adelante y que nunca acallen sus voces.

 

PÚBLICO HELADO

 

Continuaron las sensaciones frías en los cuplés, que no rompieron del todo. En el primero, simpático, las gitanas se mandan por whatsapp fotos de los atributos sus maridos. El más flamenco es el suyo, porque es moraíto y chiquetete.  En el segundo de la tanda, más discreto, el VAR les permite determinar la infidelidad de su mujer.

 

El popurrí, con buenos golpetazos, fue poco a poco convenciendo al difícil auditorio que tan complaciente se había mostrado en otras ocasiones ante espectáculos mucho más mediocres que el ofrecido por esta buena chirigota. Los misterios del Falla.

 

FOTOS: Pase de preliminares de la chirigota ¡Qué caló!

Actuación de la chirigota ¡Qué caló! Carnaval de Cádiz Canijo 2018

Actuación de la chirigota ¡Qué caló!